en los próximos dos años España ofrece acoger 750 refugiados de los 50.000 que ha pedido Bruselas

Diario de NoticiasEP17-10-2017

BRUSELAS/MADRID. España se ha ofrecido a acoger 750 refugiados de los 50.000 que la Comisión Europea ha pedido a los Estados miembro que reciban en los próximos dos años directamente de países terceros en primera línea de la presión migratoria como Turquía, Jordania, Líbano o Libia, según han informado fuentes europeas.

El Ejecutivo comunitario propuso el pasado 27 de septiembre un nuevo programa de asilo voluntario para acoger en la UE al menos 50.000 refugiados en dos años y anunció un paquete de 500 millones de euros para ayudar a los Estados miembros que se sumen a costear su reasentamiento. Bruselas dará una ayuda de 10.000 euros por refugiados acogido.

Hasta ahora, 15 Estados miembro se han ofrecido a acoger a 24.000 refugiados, entre ellos, España, Bélgica, Finlandia, Francia, Irlanda, Portugal, Italia, Rumanía, Eslovenia, Suecia y Reino Unido, ha explicado una fuente comunitaria.

“De ellos, España ha ofrecido acoger a 750”, han informado a Europa Press fuentes comunitarias.

Los Estados miembro tiene de plazo hasta finales de octubre para notificar al Ejecutivo comunitario las plazas que esperan ofrecer. “Esperamos que todos los Estados miembro anuncien más plazas, pero especialmente los que todavía no lo ha hecho”, han explicado fuentes comunitarias.

Bruselas pidió ampliar el reasentamiento de refugiados directamente desde los países en la ruta migratoria a través del Mediterráneo Central, es decir, Libia, Níger, Chad, Sudán, Etiopía y Egipto, además de Turquía, Líbano y Jordania, países considerados “prioritarios”.

El reasentamiento directamente desde los países en la ruta del Mediterráneo Central es una de las medidas que el Ejecutivo comunitario contempla como clave para seguir reduciendo la presión migratoria a Europa.

Un total de 109.685 inmigrantes y refugiados han llegado a Italia en lo que va de año, un 25% menos que el año anterior, según datos de la Comisión Europea.

La UE también apoyado el retorno voluntario de inmigrantes económicos atrapados en Libia y los países vecinos para que puedan volver a sus países de origen a través de ACNUR y la OIM. En el caso de Libia, 8.000 han regresado este año a sus países de origen, aunque esperan llegar a los entre 13.000 y 15.000 para finales de año.

Níger ha aceptado que ACNUR evacúe a refugiados a otros países a través de su territorio. “Francia, Canadá y Suecia han comenzado a ofrecer, pero son número pequeños. En noviembre empezaremos las primeras evacuaciones”, ha explicado una fuente del organismo internacional.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) admite que hay “muchos” refugiados en centros de detención en Libia, aunque sólo ha podido sacar a 679 de ellos este año de dichos centros y tiene registrados otros 43.000 refugiados fuera de los centros de detención, según una fuente del organismo internacional. Junto con la Organización Internacional para las Migraciones, apenas tienen acceso a 24 centros de detención, cuyas condiciones “no son buenas”.

“Necesitamos abrir centros de tránsito para trabajar con estas personas en condiciones decentes”, admite la fuente.

La UE ha contribuido, junto con las autoridades italianas, libias y las ONG, a salvar 620.000 vidas en el Mediterráneo desde el 2015.

“Más y más accidentes, incidentes ocurren en las aguas territoriales libias. Por ello, también consideramos importante que los guardacostas libios sean entrenados y equipados para hacer su parte y salvar vidas en sus aguas territoriales donde no podemos entrar”, ha explicado una fuente comunitaria.

“Porque trabajemos con ellos no significa que estamos de acuerdo con todo o que hacen. Tenemos que consolidar su capacidad y garantizar que actúan de acuerdo con los estándares y parámetros europeos”, ha admitido una fuente de un organismo internacional, al ser preguntado por las denuncias de maltrato y abusos de los guardacostas libios a inmigrantes. “Hay muchos problemas obviamente. Hay cosas que se tienen que mejorar”, ha dicho.

EL COMPROMISO ANTERIOR

España se comprometió en 2015 reubicar y reasentar a 17.337 refugiados, pero hasta el pasado 26 de septiembre, cuando vencía el plazo para ejecutar este compromiso, sólo habían llegado a España 1.980 personas, un 11 por ciento del total.

Recientemente, el Congreso de los Diputados, a instancias de PSOE y Unidos Podemos y con la objeción del PP, ha dado al Gobierno un plazo de un año para acoger a los que 15.357 refugiados que se quedaron fuera cuando venció el plazo. La Cámara Baja también instaba al Ejecutivo a aceptar la nueva propuesta de la Comisión Europea para reasentar a 50.000 personas desde la ruta del Mediterráneo Central.

¡Precaución, niños en la calzada! “Muchas veces hay que constatar que la mayor pobreza es la de ser niños”

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(P. Jose Luis Pinilla).- “Día tras día, se niega a los niños el derecho de ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños”.

Así hablaba Galeano en el primer capítulo de “Patas arriba: la escuela del mundo al revés” en 1998. Los hechos siguen dándole la razón.

Las or­ga­ni­za­cio­nes de Igle­sia que acom­pa­ñan a las per­so­nas víc­ti­mas de tra­ta re­cuer­dan, con mo­ti­vo de la con­me­mo­ra­ción el 18 de oc­tu­bre del Día Eu­ro­peo con­tra la Tra­ta de Se­res Hu­ma­nos, el prin­ci­pio es­ta­ble­ci­do en el ar­tícu­lo 4 de la De­cla­ra­ción de los De­re­chos Hu­ma­nos en 1948, don­de se se­ña­la que “na­die po­drá ser ob­je­to de es­cla­vi­tud o ser­vi­dum­bre; la es­cla­vi­tud y el co­mer­cio para la es­cla­vi­tud es­tán prohi­bi­dos en cual­quie­ra de sus for­mas”.

En esta Jor­na­da Eu­ro­pea, las en­ti­da­des cris­tia­nas que se ocupan del tema res­pal­da­das por la Sec­ción de Tra­ta de la Co­mi­sión Epis­co­pal de Mi­gra­cio­nes, de­nun­cia­n las po­lí­ti­cas que au­men­tan la vul­ne­ra­bi­li­dad de las per­so­nas y el ries­go de ser so­me­ti­das a tra­ta, es­pe­cial­men­te los ni­ños y ni­ñas me­no­res de edad y que se en­cuen­tran en pro­ce­sos mi­gra­to­rios.

Para denunciar situaciones como se organiza el acto sobre “El ne­go­cio de la tra­ta y la es­cla­vi­tud de me­no­res”, que es un en­cuen­tro que ten­drá lu­gar de 17 a 19 ho­ras, en la Pa­rro­quia de San Fran­cis­co Ja­vier y San Luis Gon­za­ga (ca­lle de los Már­ti­res de la Ven­ti­lla, nº 34, de Ma­drid).

 

Paso a paso, verso verso, gota a gota, miles de huellas infantiles -por tierra y por mar- han ido creando la nueva ruta del dolor infantil. Durante 2015, 406.000 menores entraron en el continente de un total de 1,4 solicitantes (adultos incluidos) cuando estalló la crisis de refugiados. De ellos 96.000 niños solos pidieron asilo en Europa. Se desconoce la situación de muchos de esos niños, temiendo que una parte pueda haber caído en manos de bandas criminales. La Interpol alertó hace meses que 10.000 menores refugiados no acompañados habían desaparecido después de llegar a Europa. Eso no significa que hayan caído en manos de mafias, pero el riesgo existe.

Los abusos y explotaciones por parte de los traficantes de personas están al orden del día. Niños y niñas son sexualmente abusados y forzados a prostituirse en Libia y muchas chicas llegan embarazadas a Italia producto de violaciones mientras aguardaban a cruzar el Mediterráneo. Parece evidente, según el informe, que la crisis de migración es explotada por redes de traficantes con la mira puesta cobardemente en los objetivos más vulnerables: mujeres y niños. De hecho, hubo un alto incremento de mujeres y niñas nigerianas que viajan a Italia por Libia y se estima que el 80% de ellas son víctimas del tráfico de personas.

O los datos de los 27.000 menores solos que fueron detenidos entre octubre de 2015 y marzo de 2016; un 78% más que en el mismo periodo hace un año tras la crisis humanitaria en la frontera de EEUU por la llegada masiva de niños procedentes principalmente del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador). Estos traen solamente un collar con un cartón colgado o una cinta por dentro del pantalón como toda posibilidad de identificación cuando las mafias los dejan ‘tirados’ solo con sus ropas y estos papeles de identificación.

Y es que en América latina, los niños y los adolescentes suman casi la mitad de la población total. La mitad de esa mitad vive en la miseria. Sobrevivientes: en América latina mueren cien niños, cada hora, por hambre o enfermedad curable, “pero hay cada vez más niños pobres en las calles y en los campos de esta región que fabrica pobres y prohíbe la pobreza”, como me seguía aturdiendo la lectura del libro de Galeano. Muchas veces hay que constatar que la mayor pobreza es la de ser niños. “Y entre todos los rehenes del sistema, ellos son los que peor la pasan. La sociedad los exprime, los vigila, los castiga, a veces los mata: casi nunca los escucha, jamás los comprende”. ¡Y no digamos nada de los datos de Africa y Asia!

Y, mientras tanto, en los basureros de la ciudad de México, Manila o Lagos, juntan botellas, latas y papeles, y disputan los restos de comida con los buitres; o en el en el mar de Java se sumergen, buscando perlas; o se afanan por diamantes en las minas del Congo; son como topos en las minas del Perú, imprescindibles por su corta estatura y cuando sus pulmones quedan encharcados y no dan más de sí, terminan en cementerios clandestinos, etc., etc.

Muchos niños que no consiguen ser niños: para las multinacionales del textil, y alquilados por sus padres, tejen y tejen. Alfombras en Nepal y en la India. Desde antes del amanecer hasta pasada la medianoche. Y cuando alguien llega a rescatarlos, preguntan: “¿Es usted mi nuevo amo?”

Cierro el libro de Galeano con esta anécdota. Me voy a dormir.

No puedo.

COMUNICADO RED ENTIDADES DE IGLESIA CONTRA LA TRATA

18 de octubre 2017, Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos

 LAS ENTIDADES DE IGLESIA DENUNCIAN LA INVISIBILIDAD QUE AFECTA

A LAS MUJERES Y NIÑAS EN SITUACIÓN DE MOVILIDAD FORZADA

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18 de octubre 2017. Las organizaciones de Iglesia que acompañan a las personas víctimas de trata recuerdan, con motivo del Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, el principio establecido en el artículo 4 de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948, donde se señala que “nadie podrá ser objeto de esclavitud o servidumbre; la esclavitud y el comercio para la esclavitud están prohibidos en cualquiera de sus formas”.

A pesar de que han transcurrido casi 70 años de la Declaración, denunciamos que esta esclavitud no ha desaparecido, sino que la hemos invisibilizado.

En la actualidad, en el mundo se trafica cada año con miles de personas para extraerles órganos y comercializar con ellos. Lejos de disminuir, se trata de una lacra que va en auge: existen niños y niñas soldado que son obligados a tomar un fusil, y personas con discapacidad explotadas en la mendicidad, al tiempo que aumenta la trata de mujeres forzadas a ejercer la prostitución. Mientras, los ingentes beneficios generados por estas actividades se blanquean en paraísos fiscales que operan con el beneplácito de la comunidad internacional.

La explotación sexual es una de las formas más graves de esclavitud del siglo XXI, que genera un movimiento económico diario de grandes dimensiones y que deja miles de víctimas en el camino. España es uno de los primeros países de Europa consumidor de sexo y prostitución, y en los últimos años estamos observando cómo aumenta el número de víctimas de trata españolas. No podemos acostumbrarnos a ver esta práctica como algo “normal”, ni permanecer indiferentes ante la cosificación de lo más sagrado, como es la vida humana en toda su dimensión de libertad y de dignidad.

La violencia contra las mujeres y las niñas es, probablemente, la violación de los derechos humanos más habitual, y que afecta a un mayor número de personas. Este escándalo cotidiano, que se manifiesta de diferentes maneras y tiene lugar en múltiples espacios, posee una raíz única: la discriminación por ser mujer. Como ha señalado la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “aún se precisan esfuerzos ingentes para garantizar la realización del derecho de las niñas y las mujeres a una vida libre de violencia”. En el caso de la trata, a la desigualdad entre hombres y mujeres, hay que sumar las situaciones de pobreza, e incluso de conflicto, que atraviesan los países de origen de las víctimas.

El fenómeno migratorio en Europa genera, también, situaciones de alta vulnerabilidad, sobre todo en mujeres y niñas. La falta de protección en materia de derechos humanos que padecen las personas en situación de movilidad contribuye a que se acentúe el abuso de poder y las agresiones sexuales, que deja a las víctimas totalmente desamparadas ante la justicia internacional y europea. El drama de las violaciones sufridas por miles de mujeres refugiadas ha sido, precisamente, la “voz de alerta” que muchas organizaciones han lanzado en los últimos meses tanto a los responsables políticos como a la opinión pública.

En territorio de guerra, lo más peligroso no es ser soldado, sino ser mujer. En diversas ocasiones hemos observado como el cuerpo de las mujeres se convierte en campo de batalla, utilizado por todos los actores del conflicto. Sabemos que las mujeres son secuestradas y trasladadas a las zonas de guerra para ser utilizadas como esclavas sexuales. Se ha constatado que, durante las huidas masivas, miles de mujeres, niñas y niños desaparecen y se convierten en la mercancía de un lucrativo e inhumano negocio.

Desgraciadamente el número de víctimas de trata aumenta considerablemente de año en año y, según las estadísticas de Naciones Unidas, un tercio de las víctimas de trata son niños y niñas. En el mundo hay dos millones de niños y niñas objetos de explotación sexual. Como ha exclamado el Papa Francisco, nuestras organizaciones quieren recordar que “son niños, no esclavos” y, como infancia vulnerable, estos niños y niñas tienen derecho a ¡tener derechos! La adopción de medidas en favor de todos ellos no puede esperar más.

En esta Jornada Europea, como entidades cristianas respaldadas por la Sección de Trata de la Comisión Episcopal de Migraciones, denunciamos las políticas que aumentan la vulnerabilidad de las personas y el riesgo de ser sometidas a trata, especialmente los niños y niñas menores de edad y que se encuentran en procesos migratorios.

Urgimos a la sociedad civil y Administraciones públicas a sumar esfuerzos para erradicar esta lacra social, protegiendo a las víctimas y persiguiendo a aquellas personas y organizaciones criminales que se enriquecen a costa de las víctimas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contactos Prensa

Cáritas Española: Angel Arriví (91.444.10.16 – 619.04.53.81)

CONFER: María Jesús Arruti (91.519.36.35)

Fundación Cruz Blanca: Martina Kaplún (699.86.09.41)

Fundación Amaranta: Consuelo Rojo (679.86.29.25)

18 de octubre, Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos / Las entidades de Iglesia denuncian la invisibilidad que afecta a las mujeres y niñas en situación de movilidad forzada

18 de octubre 2017, Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos

LAS ENTIDADES DE IGLESIA DENUNCIAN LA INVISIBILIDAD QUE AFECTA A LAS MUJERES Y NIÑAS EN SITUACIÓN DE MOVILIDAD FORZADA 18 de octubre 2017.

Las organizaciones de Iglesia que acompañan a las personas víctimas de trata recuerdan, con motivo del Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, el principio establecido en el artículo 4 de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948, donde se señala que “nadie podrá ser objeto de esclavitud o servidumbre; la esclavitud y el comercio para la esclavitud están prohibidos en cualquiera de sus formas”. A pesar de que han transcurrido casi 70 años de la Declaración, denunciamos que esta esclavitud no ha desaparecido, sino que la hemos invisibilizado. En la actualidad, en el mundo se trafica cada año con miles de personas para extraerles órganos y comercializar con ellos. Lejos de disminuir, se trata de una lacra que va en auge: existen niños y niñas soldado que son obligados a tomar un fusil, y personas con discapacidad explotadas en la mendicidad, al tiempo que aumenta la trata de mujeres forzadas a ejercer la prostitución. Mientras, los ingentes beneficios generados por estas actividades se blanquean en paraísos fiscales que operan con el beneplácito de la comunidad internacional. La explotación sexual es una de las formas más graves de esclavitud del siglo XXI, que genera un movimiento económico diario de grandes dimensiones y que deja miles de víctimas en el camino. España es uno de los primeros países de Europa consumidor de sexo y prostitución, y en los últimos años estamos observando cómo aumenta el número de víctimas de trata españolas. No podemos acostumbrarnos a ver esta práctica como algo “normal”, ni permanecer indiferentes ante la cosificación de lo más sagrado, como es la vida humana en toda su dimensión de libertad y de dignidad. La violencia contra las mujeres y las niñas es, probablemente, la violación de los derechos humanos más habitual, y que afecta a un mayor número de personas. Este escándalo cotidiano, que se manifiesta de diferentes maneras y tiene lugar en múltiples espacios, posee una raíz única: la discriminación por ser mujer. Como ha señalado la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, “aún se precisan esfuerzos ingentes para garantizar la realización del derecho de las niñas y las mujeres a una vida libre de violencia”. En el caso de la trata, a la desigualdad entre hombres y mujeres, hay que sumar las situaciones de pobreza, e incluso de conflicto, que atraviesan los países de origen de las víctimas. El fenómeno migratorio en Europa genera, también, situaciones de alta vulnerabilidad, sobre todo en mujeres y niñas. La falta de protección en materia de derechos humanos que padecen las personas en situación de movilidad contribuye a que se acentúe el abuso de poder y las agresiones sexuales, que deja a las víctimas totalmente desamparadas ante la justicia internacional y europea. El drama de las violaciones sufridas por miles de mujeres refugiadas ha sido, precisamente, la “voz de alerta” que muchas organizaciones han lanzado en los últimos meses tanto a los responsables políticos como a la opinión pública. En territorio de guerra, lo más peligroso no es ser soldado, sino ser mujer. En diversas ocasiones hemos observado como el cuerpo de las mujeres se convierte en campo de batalla, utilizado por todos los actores del conflicto. Sabemos que las mujeres son secuestradas y trasladadas a las zonas de guerra para ser utilizadas como esclavas sexuales. Se ha constatado que, durante las huidas masivas, miles de mujeres, niñas y niños desaparecen y se convierten en la mercancía de un lucrativo e inhumano negocio. Desgraciadamente el número de víctimas de trata aumenta considerablemente de año en año y, según las estadísticas de Naciones Unidas, un tercio de las víctimas de trata son niños y niñas.

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