Martirio cristiano en Pakistán

Familiares de una de las decenas de víctimas lloran durante el entierro en Lahore - AFP

Familiares de una de las decenas de víctimas lloran durante el entierro en Lahore – AFP

Mientras Lahore cuenta aún las mujeres y niños muertos en un parque a manos de un suicida de Daesh, los islamistas piden a miles en Islamabad que se ahorque a la cristiana Asia Bibi por presunta blasfemia

Yusuf Farid, de 28 años, maestro de una escuela coránica en el centro de Pakistán, se situó junto a la principal puerta del parque Gulshan e Iqbal de Lahore —repleto el Domingo de Resurrección de familias cristianas para celebrar la Pascua— y esperó cargado de explosivos a que las madres se concentraran a la hora del cierre para hacerse estallar. La bomba —como la de Bruselas— contaba con rodamientos de metal, que hicieron las veces de metralla, para causar el mayor número de víctimas. El balance oficial anoche era atroz: 72 muertos, 29 de ellos niños, y más de 300 heridos, muchos en estado crítico.Una facción radical de los talibanes de Pakistán, que se presenta como filial de Daesh, Jammat ul Ahrar, reivindicó el ataque suicida. Su objetivo era matar al mayor número posible de cristianos para «enviar un mensaje» al primer ministro Nawaz Sharif, un islamista moderado amigo de Occidente al que quieren derrocar. Otra vez, como ocurriera hace justo un año con los ataques a dos iglesias católicas de Lahore en plena Semana Santa, el castigo se ha cebado en la pequeña comunidad cristiana de Pakistán. Dos millones apenas de fieles, que constituyen los «apestados» entre los 193 millones de habitantes del que se proclama «país de los puros».¿Vale más un europeo muerto en Bruselas que un cristiano paquistaní asesinado en un parque de Lahore por la misma razón fanática? La relativa indiferencia con que los medios occidentales han reaccionado ante el brutal asesinato en masa ocurrido en la segunda ciudad de Pakistán apunta a esadoble vara de medir. El primer ministro paquistaní viajó ayer a Lahore para interesarse por las víctimas y los familiares del ataque talibán. Horas más tarde, fuentes del Gobierno de Islamabad anunciaron inminentes redadas en el Punjab por parte de los Rangers paramilitares.

Nadie espera que por sí solo el régimen de Islamabad haga algo para cambiar el trágico estado en que vive la minoría cristiana. La indiferencia –vestida de impotencia– con que las autoridades de Pakistán responden a atentados terroristas como los registrados en Lahore refleja el chantaje que imponen los partidos ultrarreligiosos musulmanes, y más aún la cultura general de un país acostumbrado a tratar a los no mahometanos como ciudadanos de segunda. Además. Lahore es el bolsón de votos principal de Nawaz Sharif, acusado con frecuencia de inacción en el Punjab para no enemistarse con los votantes islamistas.

«Matad a Asia Bibi»

Ha sido el enésimo ataque contra los cristianos de Pakistán. Pasada la conmoción de los primeros momentos es muy probable que todo vuelva a ser los mismo: no habrá guardias especiales para los templos, ni protestas por parte del clero musulmán paquistaní, ni detenciones o juicios para los islamistas responsables (el Gobierno de Islamabad se escuda en el colapso de la Justicia, que tiene más de un millón de casos paralizados).

En los barrios cristianos de Lahore, como en los de otras ciudades de Pakistán, la vida será a partir de ahora un poco más insoportable. Cuando sus decenas de miles de católicos salgan del gueto tendrán dificultades para encontrar trabajo por no ser musulmanes; si trabajan, tendrán que utilizar una cantina aparte para no contaminar a sus compañeros mahometanos; si la empresa tiene dificultades, serán los primeros en irse a la calle. Sus hijas, mientras tanto, se verán a diario tildadas de prostitutas, también por otras chicas, por no utilizar el velo por la calle.

La afrenta más publicitada en el exterior es, también, la más lacerante: la llamada «ley de la blasfemia», que permite a tres musulmanes ponerse de acuerdo para encerrar en la cárcel o condenar a muerte a un cristiano si le acusan de haber insultado a Mahoma o al Corán. El caso de Asia Bibi –la cristiana paquistaní condenada a la pena de muerte por beber de la misma tinaja que sus vecinas musulmanas– es el icono del martirio cotidiano de los cristianos.

El escenario que presenta la capital de Pakistán desde el día del atentado en Lahore es por eso casi surrealista. El domingo pasado, 25.000 manifestantes islamistas ocuparon el centro oficial de Islamabad para protestar por el reciente ahorcamiento del asesino del gobernador del Punjab. El político y musulmán moderado Salman Taseer fue asesinado en 2011 por su guardaespaldas por hacer campaña contra la «ley de la blasfemia». Ayer, miles de manifestantes seguían clamando en Islamabad para presentar a su asesino como «mártir» y exigir que Asia Bibi sea ahorcada.

Saima Charles, residente del barrio cristiano de Lahore- ABC

Saima Charles, residente del barrio cristiano de Lahore- ABC

Saima Charles: «Necesitamos que intervenga el ejército»

Licenciada en Administración de Empresas, Saima Charles, de 32 años y residente en el barrio de Youhanabad —el mayor gueto cristiano de Pakistán— relató ayer a ABC la nueva jornada de dolor y luto vivida en Lahore, tras una jornada casi bíblica de matanza de santos inocentes en el parque. «Mi padre acudió con otros amigos a las parroquias para buscar lugar en los cementerios, porque apenas queda espacio», relató por teléfono entre lágrimas. Los ataques violentos contra los cristianos son normales, casi cotidianos, «pero no experimentábamos esa angustia de ser masacrados desde los atentados contra las iglesias de la pasada Semana Santa».

¿Por qué no buscaron esta vez templos los terroristas? «Hemos visto que la única forma de defendernos es por nosotros mismos, y tenemos vigilantes voluntarios en las iglesias». ¿Y la Policía? «No es de fiar; muchos agentes simpatizan con los islamistas. ¡El ejército tiene que intervenir para protegernos; solo nos fiamos de ellos!».

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Información de la Consejería de Empleo de la Embajada de España en Alemania.

berlin-1024175_960_720La primera nota informativa de este año 2016, con las novedades legislativas en materia socio-laboral con efectos en Alemania a partir del 1 de enero, está publicada en nuestra Web de Empleo Alemania:

http://www.empleo.gob.es/es/mundo/consejerias/alemania/webempleo/es/teinteresa/columna1/noticias/Noticia_0006.htm

Otras novedades en nuestra Web de Empleo son:

– Manual “Perspectiva Alemania”: http://www.empleo.gob.es/es/mundo/consejerias/alemania/webempleo/es/teinteresa/columna1/noticias/Noticia_0004.htm

– Taller de herramientas de bísqueda de empleo en Múnich (23/01/2016) y en Frankfurt (5/03/2016). Más información en:http://www.empleo.gob.es/es/mundo/consejerias/alemania/webempleo/es/teinteresa/columna1/noticias/Noticia_0001.htm

IQ Netzwerk Baden-Württemberg: Curso de Formación para Ingenieros “El sector de la construcción y la edificación en Alemania” en Stuttgart en colaboración con la Academia de Ingenieros en Osterfildern y Stuttgart entre el 22 de febrero y el 22 de marzo. Contenido: Normativa alemana del sector, cultura de trabajo alemana en la construcción, información para buscar trabajo como ingeniero en Alemania. Puedes obtener más información poníendote en contacto con el Sr. Lang y la Sra. Miehlich de la Academia de Ingenieros: j.lang@akademie-der-ingenieure.de ya.miehlich@akademie-der-ingenieure.de

 

The Immigrant (Charlot, emigrante o El inmigrante)

CHAPLINThe Immigrant (Charlot, emigrante o El inmigrante) es un cortometraje con dirección y actuación de Charlie Chaplin. Fue estrenado el 17 de junio de 1917.

El personaje del vagabundo esta vez es un inmigrante que llega a los Estados Unidos en barco desde Europa. Es acusado falsamente de robo en la travesía, y traba amistad con la supuesta víctima, pues en realidad ha intentado ayudarla dejándole dinero en el bolsillo.

En su serie documental Chaplin DesconocidoKevin Brownlow y David Gillcuentan que las primeras escenas de The Immigrant fueron escritas y filmadas después de hacer la segunda mitad de la película, en la cual el vagabundo, falto de dinero, se encuentra una moneda y va a un restaurante, pero por casualidad la moneda se le había caído del bolsillo. Es después de filmado esto cuando Chaplin decidió que la razón por la que el Vagabundo estaba sin dinero era porque acababa de llegar en barco desde Europa, y usó esta idea como base para la primera mitad de la película. Purviance cuenta que le hicieron comer tantos frijoles para completar la secuencia de restaurante (personificando a otra inmigrante que se enamora de Charlie) que llegó a enfermar. Sigue leyendo

Los jesuitas contra los tres mitos-miedos de la llegada de refugiados a Europa

Religión Digital

José Manuel Vidal, 31 de octubre de 2015 a las 08:36

Amaya Valcárcel, Julio L. Martínez y Cristina Gortázar

Amaya Valcárcel, Julio L. Martínez y Cristina Gortázar

No hay invasión de refugiados, no hay yihadistas entre ellos ni la civilización cristiana occidental está en peligro por su llegada. Éstos son los tres mitos o miedos que la Universidad Pontificia Comillas quiso desmentir, con datos y razones, en un foro-desayuno de trabajo con periodustas de varios de sus especialistas, dirigidos por el rector, Julio L. Martínez.

“Estamos ante un drama humano”, comenzó diciendo el padre Martínez. Un drama humano que, además se está convirtiendo en un “gran problema para Europa”. A su juicio, por varios motivos. El primero, porque ante la llegada d ellos refugiados “hubo mucha tecnocracia y poca política”. En efecto, en 2013 el Papa Francisco lanzó el primer sos en Lampedusa y calificó de “vergüenza” las muertes de los inmigrantes cerca de aquella isla. Europa no reaccionó hasta el 2015. Sigue leyendo