El fantasma del racismo recorre otra vez Europa

Un grupo de jóvenes neonazis en República Checa desde la que se dirigieron a una barriada gitana para intentar asaltarla en junio de este año. / GUSTAV PURSCHE  (CORBIS)

Un grupo de jóvenes neonazis en República Checa desde la que se dirigieron a una barriada gitana para intentar asaltarla en junio de este año. / GUSTAV PURSCHE (CORBIS)

 /  Ostrava / Budapest 15 DIC 2013 – 00:00 CET

Todos los dirigentes europeos, sin excepción, han glosado esta semana los méritos de Nelson Mandela. Muchos han pronunciado frases brillantes y han asistido a los funerales del hombre que venció al odio racial y al apartheid. Pero justo en la Unión Europea, donde la crisis no termina, el paro afecta a 25 millones de personas y hay 80 millones de pobres, la xenofobia y el racismo no dejan de aumentar.

El viaje comienza en Ostrava (República Checa). Aquí, los niños gitanos son enviados a escuelas especiales. Algunos comparten aulas con alumnos discapacitados, otros van a colegios solo para gitanos. Muchos viven en barrios o pueblos separados del resto de la población y sin acceso a los mismos derechos. Un régimen de apartheid. Situaciones similares suceden en Hungría, donde el 90% de los gitanos están en el paro. En Polonia, donde muchos restaurantes no dejan entrar a romaníes. O en Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y Bulgaria. Sigue leyendo

Los Dibrani, apátridas de Europa

gitanos1La detención digna de los años treinta de Leonarda Dibrani, una alumna francófona y gitana de 15 años, nacida y criada en Italia, pero de origen kosovar, cuando se encontraba en plena excursión escolar, y la fulminante deportación, suya y de su familia (sus padres y cinco de sus siete hermanos, de entre 17 meses y 17 años), han originado una enorme tormenta política en París. 2.500 kilómetros al este, en Kosovo, el caso apenas suscita un interés marginal. La familia Dibrani ha ido dar con sus huesos a Mitrovica, una ciudad partida en dos desde que en 1999 la OTAN bombardeara Kosovo, antigua provincia serbia que declaró su independencia en 2008.

Al norte del pueblo, feo y sin alma, están los serbios, que hoy suponen un 10% de la comunidad kosovar; al sur, los albaneses y algunos millares —nadie sabe cuántos realmente— de romaníes, ashkali y egipcios, conocidos como RAE, las tres etnias gitanas históricas de Kosovo.

Pero nadie parece sentir la menor curiosidad por esta familia cuyo fundador se marchó de Kosovo hace 38 años, que hoy se expresa en romaní, en francés y en italiano, y que está recién llegada de un remoto lugar de Francia llamado Pontarlier.

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RÉCORD DE DESALOJOS FORZOSOS DE PERSONAS GITANAS

ANMISTÍA INTERNACIONAL
desalojoFrancia (25-09-13)

El gobierno francés no ha cumplido sus promesas de poner fin al círculo vicioso de reiterados desalojos forzosos de personas de etnia gitana,  que han llegado a cifras récord, ha dicho Amnistía Internacional en un informe publicado hoy. La organización pide que se prohíban todos los desalojos forzosos.
Más de 10.000 personas gitanas fueron desalojadas de asentamientos informales durante la primera mitad de 2013.
“Francia no tiene disposiciones que brinden una protección eficaz contra los desalojos forzosos. En la mayoría de los casos, éstos se producen en un clima de hostilidad y sin que se proponga vivienda alternativa alguna. Las personas de etnia gitana están condenadas a vivir en una constante inseguridad, desplazándose de un campamento a otro. Los desalojos forzosos deben ser ilegales”, ha dicho John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.
En Francia viven unos 20.000 migrantes de etnia gitana, la mayoría procedentes de Rumania, Bulgaria y la antigua Yugoslavia. Casi todos huyen de la pobreza y la discriminación crónicas que sufren en sus países. Sigue leyendo

750.000 MANERAS DE SER GITANO

EL PAIS – SOCIEDAD

2 SEP 2013

Clase con gitanosAntonia Núñez, de 25 años, malagueña de Benarrabás y gitana, recuerda una frase que su madre solía decirle cuando estaba a punto de terminar el instituto: “Si repites Bachillerato no pasa nada. Tú repite”. Pero ella aprobó, se apuntó a un grado superior de Educación Física y cuando lo terminó, dio el salto a la universidad e hizo Trabajo Social. Así se convirtió en el primer miembro de su familia con estudios superiores y en un motivo de orgullo para aquella madre a la que le daba miedo que su hija saliera del nido y se mudara a un piso de estudiantes en Sevilla desde su pueblo de 600 habitantes. “Ahora soy el ojito derecho de mis padres y un referente para mis primos pequeños”, admite.

A Antonia, como a muchas mujeres gitanas, le ha tocado romper barreras y protagonizar una evolución lenta, pero continua, en la que algunos ven semejanzas con la que vivió la mayoría paya durante la Transición española. “El cambio es similar, pero llega más tarde”, cuenta el director general de la Fundación Secretariado Gitano (FSG), Isidro Rodríguez. Es ahora cuando más se está visualizando esta transformación de la sociedad gitana y, en especial de la mujer, pero Rodríguez asegura que el proceso empezó hace años. “La sociedad gitana española ha cambiado mucho. Pero la sociedad general no se ha enterado”, apunta. Sigue leyendo