30 DE JULIO, DÍA MUNDIAL CONTRA LA TRATA DE SERES HUMANOS

3Amaranta Fundación de Solidaridad;Cáritas, CONFER, Fundación Cruz Blanca y Justicia y Paz piden que se ponga a las víctimas en el centro de todos los procesos de lucha contra la trata de seres humanos.

NOTA DE PRENSA 

 Madrid, 28 de julio de 2016.– En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. Según su comunicado, un día necesario para «concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos.»

Según la Organización Internacional de Trabajo hay 21 millones de personas víctimas del trabajo forzoso en el mundo. Casi 5 millones de ellas, víctimas de trata con fines de explotación sexual.

La trata de seres humanos es la expresión cruel y moderna de la esclavitud y una de las peores violaciones posibles de los derechos humanos.  Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. No podemos cerrar los ojos ante una realidad que mueve miles de millones de euros en forma de negocio (delito) muy lucrativo en el que están implicadas muchas más personas de lo que creemos bajo una apariencia de normalidad.  Sigue leyendo

La bendición del cañón del hombre bala

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josé Aumente dirige el departamento de Ferias y Circos

La bendición del cañón del hombre bala

La Iglesia celebra cada año bodas, bautizos y comuniones entre los artistas ambulantes

Redacción, 01 de junio de 2016 a las 11:25

El mundo del circo es muy desconocido pero es muy gozoso, da muchas satisfacciones. Haga frío o calor, llueva o no llueva, el circo tiene que hacer el camino, hay que ofrecer la función

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José Aumente presentando la campaña

 El sacerdote español José Aumente es el director de uno de los departamentos más desconocidos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el que se dedica específicamente a Ferias y Circos es decir, a llevar los sacramentos a todo tipo de artistas ambulantes, que como él mismo explica en una entrevista con Europa Press, carecen de diócesis.

Improvisando altares sobre la pista del albero, Aumente acude por demanda a cualquiera de los 40 circos que operan en España para atender todo tipo de necesidades: bodas, comuniones, bautizos, confesiones o simplemente, bendición de instalaciones como el cañón del hombre bala o el trapecio de la estrella de la función.

“No caemos en la cuenta de que por haber nacido en una determinada ciudad o pueblo, tenemos una parroquia, unas campanas, un cura, unos amigos, una escuela o un bar peroel circense no tiene diócesis. La gente con la que se encuentran hoy, mañana desaparece de su vida. Por eso, al menos, intentamos que la Iglesia se haga presente”, explica Aumente.

La semana pasada viajó a Bermeo (Vizcaya) para celebrar un bautizo, seis primeras comuniones y tres confirmaciones en el Circo Italiano, el de los hermanos Rossi. En un momento, convirtió la pista por la que unas horas antes rodaban bicicletas y monociclos en un altar improvisado utilizando los tapices itinerantes que siempre lleva consigo. En esta ocasión, la Virgen, los discípulos de Emaús y Cristo crucificado aportaban el toque sagrado a la carpa azul y blanca, y unas plantas estratégicamente colocadas recreaban el recogimiento de un altar convencional.

De hecho, salvo por lo pintoresco del entorno, la misa discurre como cualquier otra. El sacerdote lleva consigo todo lo necesario: el cáliz, la patena –plato en el que se coloca la forma consagrada– y un recipiente grande que hace las veces de pila bautismal y que dispone a su alrededor mientras los artistas, vestidos de ‘civiles’, aguardan con respeto. “Saben a lo que vienen, no por ser el circo hacemos circo, saben que es muy serio y gozoso lo que se va a hacer“, explica Aumente.

Más difícil es que se celebre en domingo, ya que las funciones suelen tener lugar los fines de semana en horarios de mañana y tarde. Por este motivo, Aumente oficia los sacramentos de martes a jueves, aunque a veces coincide su visita con algún pase y él se acomoda entre el público. “El otro día en un pueblo de Barcelona me quedé a la función y si empezaba a las 17,00 horas, ellos comenzaron a maquillarse y arreglarse a las 15,30 horas. Necesitan mucho ensayo y preparación”, destaca.

Dice que los circenses suelen ser personas “muy creyentes” y a la vez “sencillas” y recuerda una anécdota de su visita al último circo, cuando el hombre bala le pidió que bendijera su cañón, del que en otros tiempos salía disparado su padre. “Empezó a enseñármelo y tenía un rosario colgado de la boca del cañón. Me dijo: ‘Siempre me acompaña el Señor'”, cuenta.

Aumente lleva toda su vida atendiendo a la gente del Circo, no solo les imparte los sacramentos sino que comparte sus celebraciones, sus alegrías y sus penas. El pasado jueves, tras el bautizo, las comuniones y las confirmaciones en Bermeo, disfrutó con ellos del banquete. Otras veces, le han ofrecido una caravana para dormir. Por unas horas, se convierte en uno más de la familia.

También les acompaña cuando atraviesan momentos de dificultad que últimamente son habituales en los circos ya que les ha afectado mucho la crisis. “Algunos han desaparecido e incluso uno que nació el año pasado no terminó la temporada”, lamenta. Otros han tenido que cancelar números con animales por prohibiciones municipales.

En cualquier caso, los equilibristas, acróbatas, forzudos, malabaristas, payasos, tragafuegos, domadores y hombres bala tendrán que seguir levantándose cada mañana para ensayar, arriesgar su vida y sacar muchas sonrisas porque, con sacerdote o sin él, el espectáculo debe continuar.

“El mundo del circo es muy desconocido pero es muy gozoso, da muchas satisfacciones. No entenderíamos cómo es posible todas las semanas levantar, volver a construir. Haga frío o calor, llueva o no llueva, el circo tiene que hacer el camino, hay que ofrecer la función”, reflexiona Aumente. Y mientras haya circo, circenses y función, tendrá que haber un cura igual de ambulante que ellos, que les asista.

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2016/06/01/la-bendicion-del-canon-del-hombre-bala-religion-iglesia-aumente-circo-pastoral-espana.shtml

PALABRAS DE LOS OBISPOS DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE MIGRACIONES

MIGRACIONES

“Necesitamos pasar de las palabras a los hechos”

La Comisión episcopal de Migraciones, reunida el 20 de Abril de 2016 desea con esta nota informativa seguir insistiendo en la necesaria y urgente toma de medidas de acogida,  hospitalidad,  y acompañamiento a refugiados. A ella se comprometió el Gobierno Español a quien  la Iglesia española se ofreció y se sigue ofreciendo para lo que necesitara y pudiera ofrecer.

En las diócesis españoles se han establecido ya los mecanismos y previsiones generosas y necesarias para colaborar y sensibilizar en dicha acogida. Y en el trabajo posterior para su integración social .Del trabajo ya hecho estamos seguros se beneficiarán emigrantes, refugiados y demás personas en situaciones de especial vulnerabilidad como lo vienen haciendo hasta la fecha

Agradecemos la labor incisiva y solidaria que está haciendo la Red de Entidades eclesiales que trabajan con emigrantes (CEM, Confer, Caritas, Justicia y Paz y Sector Social de la Compañía de Jesús) y la de tantas organizaciones y entidades de Iglesia y otras a propósito de las personas concretas a quienes tan gravemente  afecta esta crisis humanitaria necesitada de repuestas eficaces.

Deseamos que no se ponga en cuestión la imprescindible necesidad de ayuda a los que huyen de la guerra o del hambre, refugiados e inmigrantes. Muchos en su camino hacia Europa son víctimas de la trata de personas y de muchos otros tipos de violencia.  Y deseamos también   que no caigamos en estereotipos ni en estigmatizaciones que afecten a su dignidad y a la fraterna y evangélica acogida.

Tal y como recientemente ha hecho nuestro Santo Padre Francisco debemos  pasar de las declaraciones formales y pronunciamientos a los hechos. Con los refugiados y emigrantes  en Europa y con los que están en lugares de conflictos,  origen de la gran tragedia que vivimos. Y  necesitamos hacerlo con urgencia porque está en juego la vida de muchas personas sobre todo las más vulnerables.

Estamos ante una situación muy urgente que necesita también celeridad y eficacia  en la toma de decisiones. Mientras tanto continuaremos con nuestra labor humanitaria,  de servicio, de acompañamiento y de defensa de los derechos de todos los  emigrantes y refugiados. De los que vendrán y de los que ya están entre nosotros,  favoreciendo su integración social, cultural y religiosa.

Los Obispos de la Comisión episcopal de Migraciones

Miércoles 27 abril, 2016