Dia Internacional del Refigiado

 

El 20 de junio se celebra el Día Mundial de los Refugiados, establecido por la ONU en el año 2000.

La Comisión Católica Internacional de Migración (CCIM) en preparación para el Día Mundial del Refugiado, cuenta con cinco vídeos, cada uno centrado en los jóvenes que describen sus vidas, como también algunas guías para la reflexión y la oración  personal y comunitaria

https://www.icmc.net/support-us/world-refugee-day-2017splash-

Nota de la CE de Migraciones sobre la acogida a los inmigrantes y refugiados en Europa y en nuestro país

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1.- En este año en el que por el impulso del papa Francisco la Iglesia está trabajando de manera especial sobre los problemas de los “menores migrantes, vulnerables y sin voz” queremos manifestar nuestra preocupación sobre las consecuencias  de las recientes medidas que la Comisión Europea aprobó el 2 de marzo pasado  donde se  invita a expulsar de la forma más rápida posible a migrantes en situación de irregularidad, entre los que probablemente se encuentren  niños.

Esta propuesta puede suponer, de hecho, que prime la condición de inmigrante antes que la de ser menor, con lo cual se podrían conculcar los derechos de los menores. De entre las medidas, la más sorprendente es la de prolongar los períodos de detención. Los niños no deberían ser detenidos porque la detención nunca les beneficia. Y hay que recordar que solicitar asilo no es un acto ilegal.

Debemos ver a los menores migrantes – especialmente a los no acompañados – como una oportunidad, “un reto y una esperanza “, no como un problema. Así lo manifestábamos en nuestro Mensaje del 16 de enero de 2017 con motivo de la Jornada de las Migraciones.  También decíamos que “Alguien ha de gritar con ellos y en su nombre” .Por eso pedimos que se les trate como lo que son: personas inocentes y vulnerables por lo que merecen un trato especial.

Insistimos, una vez más, en que los países deben tomar en serio este asunto y tratar el fenómeno de las migraciones con responsabilidad tanto en el origen como en la acogida.  Observamos con inmensa tristeza cómo se están construyendo muros y tomando medidas para impedir el flujo migratorio.  Las Administraciones públicas tienen la responsabilidad de ordenar las corrientes migratorias; pero teniendo en cuenta siempre la protección de los derechos de los más indefensos y vulnerables. No olvidemos que los menores son muchas veces, junto con las mujeres, víctimas inocentes de la trata de personas con fines de explotación laboral, sexual, de extracción de órganos etc.

La Iglesia desea colaborar con la sociedad y caminar junto a estos niños migrantes para dar solución justa a este problema. Para ello cuenta en España con una generosa red de ayuda a estos sectores de la población dentro de las diócesis y de las congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada así como de asociaciones laicales. Desde la Comisión Episcopal de Migraciones estamos alentado y apoyando la coordinación de las instituciones eclesiales y su trabajo relacionado con la Infancia y Juventud en riesgo.

2.- Por otro lado, queremos recordar que hace   un año los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones ante el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Turquía para devolver a este último país a los refugiados que habían llegado a Europa,  manifestábamos  “el inmenso dolor ante esta y todas las últimas tragedias humanitarias que afectan a emigrantes y refugiados”. Queremos de nuevo recordar   – como dice el Santo Padre – que “detrás de estos flujos migratorios, en continuo aumento, está siempre la inhumanidad de un sistema económico injusto en que prevalece el lucro sobre la dignidad de la persona y el bien común; o la violencia y la ruina que genera la guerra, la persecución o el hambre”. Por eso reiteramos de nuevo el deseo de acompañar como pastores de la Iglesia a las organizaciones eclesiales que trabajan con inmigrantes y refugiados las cuales han hecho pública una nueva Nota el 21 de Marzo, titulada “Un año desde el acuerdo UE- Turquía: pasos en la mala dirección”. En ella han hecho oír su voz en defensa de los derechos de estas personas desvalidas que reclaman con justicia nuestra solidaridad.

3.- Por último, deseamos que se cumplan, cuanto antes, las propuestas que nuestro Gobierno asumió en la acogida de los migrantes, invitándole a una más amplia generosidad en las mismas. La Iglesia, en una labor subsidiaria a la del Estado, está dispuesta a colaborar siempre dando respuestas integrales para responder a estos flujos de migrantes y refugiados. A través de sus instituciones apoya diferentes ofertas de acogida, acompañamiento e integración, como las que especialmente propone la red Migrantes con Derechos (Caritas, Confer, Justicia y Paz y la propia Comisión Episcopal de Migraciones) y la Comunidad de San Egidio con los pasillos humanitarios.

A todos los que impulsados por las palabras de Jesús “Fui forastero y me acogisteis” (Mt 25,35) o movidos por la buena voluntad, trabajan por y con los inmigrantes, emigrantes y refugiados, nuestro sincero agradecimiento. Y nuestra bienvenida de todo corazón a los mismos inmigrantes y refugiados. Sabed que la Iglesia también es vuestra familia y vuestra casa.

Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones

Madrid, 27 de marzo de 2017

El Papa defiende la cultura multiétnica en una misa ante un millón de personas en Milán

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Milán 25/03/2017

Ante un millón de personas congregadas en un enorme parque de Monza, a 20 kilómetros de Milán, entre ellos numerosos inmigrantes que trabajan en el norte industrializado de Italia, el papa Francisco defendió este sábado la cultura “mutiétnica”, que no teme al diferente. El pontífice argentino elogió al pueblo “formado por mil rostros”, capaz de recibir e integrar al otro.

 “Un pueblo formado por mil rostros, historias y orígenes, es un pueblo multiétnico y multicultural. Esa es nuestra riqueza”, dijo el papa, coincidiendo con la conmemoración del 60º aniversario de la firma del tratado de Roma, que dio origen a la actual Unión Europea (UE). “Un pueblo así debe hospedar al diferente, integrarlo con respeto y creatividad y celebrar la novedad que proviene del otro. Ese pueblo no teme abrazar las fronteras ni acoger“, añadió el pontífice, que dedicó buena parte de sus ocho horas de visita a Milán a los más pobres y olvidados de esa región.

 El papa, que dice de sí mismo que viene “del fin del mundo”, quiso almorzar luego con los detenidos de la cárcel de San Vittore, una de la más pobladas de Italia. El menú (risotto, carne empanada y pannacotta) había sido preparado por los mismos presos. El papa hizo una siesta de cerca 30 minutos en la habitación del capellán de la cárcel.

La breve visita del papa argentino se inició muy temprano con una etapa en un barrio popular y periférico de la capital económica de Italia. “Vengo como sacerdote para estar con ustedes”, dijo al llegar. “La Iglesia no debe quedarse en el centro a esperar, sino que tiene que ir al encuentro de todos, ir a las periferias, encontrar no creyentes y no cristianos”, explicó el pontífice argentino.

La otra cara de Milán

El Papa Francisco saluda desde el papamóvil. MAX ROSSI |REUTERS

El pontífice conoció así personalmente la otra cara de la ciudad, emblema de la moda y el lujo. En el popular Case Bianche (Casas Blancas), Francisco se reunió con varias familias, entre ellas una formada por musulmanes con varios hijos, para escuchar sus problemas. En este barrio multiétnico, donde viven familias gitanas, musulmanas y de inmigrantes de varias nacionalidades, el papa latinoamericano recibió la ovación de los vecinos.

Después de conversar con las familias, oró frente a un pequeño santuario dedicado a la Virgen de Lourdes rodeado por cientos de niños y jóvenes, muchos de ellos provenientes de otros barrios cercanos, que se tomaban selfies con sus móviles. “Mucha gente, incluso no cristiana, quiere participar. Francisco inspira confianza. Quiere que la Iglesia salga de sus palacios y eso es lo que tratamos de hacer en nuestra pequeña parroquia”, sostuvo Cesare Nera, un vecino de un barrio aledaño que había participado en los preparativos.

Antes de llegar, rompió el protocolo y entró a un baño portátil, un gesto que llamó la atención de los fotógrafos. Francisco visitó igualmente el Duomo, la espléndida catedral gótica en pleno centro histórico, donde rezó el Ángelus ante miles de fieles que lo esperaban desde muy temprano bajo un fuerte calor.

El pontífice argentino, gran amante del fútbol, ha concluido su jornada con un encuentro con los jóvenes en el legendario estadio de San Siro de Milán.

Audiencia pontificia: Refugiados, la mayor tragedia desde la II Guerra Mundial

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El Santo Padre dirige unas palabras a la Fundación Migrantes

Audiencia pontificia: Refugiados, la mayor tragedia desde la II Guerra Mundial 

 El papa Francisco hizo un nuevo llamado pidendo que los inmigrantes sean recibidos e integrados.

Llegando al final de la audiencia general de este miércoles en la plaza de San Pedro, el Santo Padre saludó en italiano a los participantes de la reunión de la Fundación Migrantes: “Les animo a seguir en esta labor destinada a acoger y dar hospitalidad a los refugiados”, dijo.

Además hizo una invitación para que se favorezca la integración de los refugiados “teniendo en cuenta los derechos y deberes recíprocos de quien les recibe y de quien es recibido”.

“No nos olvidemos que hoy en día –añadió improvisando algunas palabras– que el problema de los refugiados y de los migrantes es la mayor tragedia después de la II Guerra Mundial”.

El encuentro de la Fundación Migrantes, organismo de la Conferencia episcopal italiana, se realizó del 19 al 22 de marzo y estuvo dedicado a la pastoral de los migrantes en las ciudades europeas. El tema fue: “Las periferias geográficas y existenciales en la movilidad humana”.

(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 22 Mar. 2017)